Los componentes psicológicos detrás de gastar dinero en exceso

18 de setiembre
Hagamos Números

Los componentes psicológicos detrás de gastar dinero en exceso

Algunas personas desarrollan una relación tóxica con el dinero. Lejos de utilizarlo para resolver problemas y vivir con tranquilidad, se les convierte en una fuente de angustias y dificultades.

 

Detrás de una situación así, puede haber componentes psicológicos que la hacen aún más complicada. No se trata únicamente de malos hábitos o de falta de buena educación financiera; hay condiciones de fondo que ameritan ayuda profesional.

 

“A veces el dinero se utiliza para compensar debilidades. Por ejemplo, si la persona se considera poco atractiva físicamente o no le gusta cómo se ve su cuerpo, a lo mejor pensará en recurrir a una cirugía, lo que conlleva cierto costo”, explicó el psicólogo Mauricio Solís, especialista en este tipo de casos.

 

“Si el individuo tiene una necesidad de aceptación, es probable que se empeñe en comprar regalos caros o que invite a todo el mundo en el bar”, añadió.


Lo malo es que muchas veces la persona no cuenta con los recursos suficientes para financiar ese estilo de vida y utiliza el endeudamiento (por ejemplo, a través de una tarjeta) como fuente de dinero.

 

Si este comportamiento se prolonga en el tiempo, se formará una bola de nieve financiera que terminará por amenazar sus finanzas y su tranquilidad.

 

Gastar en exceso puede dar una falsa sensación de poder, de bienestar, de reconocimiento. En el cerebro se podría desencadenar un mecanismo similar al de otras adicciones, como el licor o las drogas. Al final de este camino, si la persona no cuenta con el dinero suficiente, le espera el endeudamiento extremo y la pérdida de patrimonio.

 

En estos casos, es indispensable el acompañamiento de un especialista en psicología, de forma que el individuo conozca las causas de su conducta y aprenda a corregirlas.

 

“El dinero podría llegar a utilizarse como una especie de automedicación ante los vacíos emocionales. Pero se trata de una ‘medicina’ que termina pasando una factura demasiado cara, pues, además de los problemas que ya había, en algún momento llegará también la estrechez económica”, añadió el psicólogo Mauricio Solís.

 

De esta forma, el endeudamiento no es solo un tema de disciplina o malos hábitos, sino también de adicción y dependencia. En esa misma línea, hay varias acciones recomendables:

 

  • La persona es un paciente y debe administrar su “abstinencia”.
  • Tal vez tenga que eliminar las tarjetas de crédito para no tener a mano una tentación que simplemente no puede manejar.
  • Es aconsejable que deje de estar expuesta a estímulos de compra, como catálogos o incluso centros comerciales.
  • Deberá recibir un abordaje múltiple que incluya asesoría financiera y terapia de acompañamiento psicológico.
  • Es un esfuerzo a lo largo del tiempo -quizás para toda la vida- de forma que no recaiga.

 

¿Suena complicado? Puede ser, pero negar el problema y evadirlo será mucho peor a largo plazo.

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